Abel Pintos propone dos experiencias sensoriales: la primer incluye solo a los oídos e implica escuchar las nuevas interpretaciones de algunas de sus viejas canciones. La segunda suma a la vista: fueron grabadas en vivo en la Ciudad Sagrada de Quilmes un amanecer de mayo. Las imágenes son majestuosas. Y ese es el gran acierto de "Sueño Dorado", integrado por un CD y por un DVD. Lo mejor (además del paisaje vallisto) es la versión de "Cactus" (Gustavo Cerati). Eso sí: no hay folclore. Tampoco hace falta.